10 ago. 2007

Llegué

Hoy he pisado suelo de Estados Unidos y lo hago para quedarme. ¿Hasta cuándo? Toca cruzar los dedos. Como las cosas se tuerzan, el retorno a la madre patria va a ser divertido. No creo que haya cola para contratarme.

Mi pasaporte iba metido en un sobre lacrado. Las instrucciones que recibí de la embajada eran las de entregarlo al oficial de aduanas. Me han acompañado a una sala en la que he tenido que esperar un cuarto de hora. Al parecer, el sobre no contenía instrucciones para detenerme o deportarme ipso facto y el oficial me ha entregado unos folletos con información de utilidad para mi nueva vida y me ha soltado: Welcome to the United States.

¿He dicho que tengo que cruzar los dedos?

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