4 jul. 2010

Antiargentinismo hispanoamericano

Uno tenía claro que esas loas a la unión de los pueblos hispanoamericanos que se leen o escuchan de vez en cuando no son más que brindis al sol. La historia ha repetido pertinazmente que en aquellas latitudes abunda el cainismo y el odio al vecino como en cualquier otro lugar de la geografía terrícola. De lo que no era consciente es de que hay mucho latino -como dijo aquel aprendiz de emperador- que se la tiene jurada a los argentinos.

El desastre de El Diego ha sido celebrado profusamente por muchos mexicanos, algunos quizás todavía escocidos por la eliminación de su selección, o colombianos, como un amigo mío que pasa olímpicamente del fútbol pero que ayer madrugó para sentarse delante del televisor y celebrar los goles teutones por todo lo alto.

Los epítetos y comentarios que escuché de su boca-me llamó nada más terminado el partido- no fueron sino las primeras muestras de cariño que vería durante todo el día de ayer hacia los argentinos. "Gracias, Alemania", comentaba otro amigo mexicano en su perfil de FaceBook.

Ya me lo había avisado hace días un cordobés argentino: "¡Hijos de puta! Menos Chile y Perú, todos nos dejaron de lado en la Guerra de las Malvinas".

No hay comentarios: