15 abr. 2008

Las cuestas de San Francisco


Cualquier aficionado al cine es consciente que en San Francisco hay unas cuestas bastante empinadas, por las que los coches salen volando en las persecuciones. El problema para el paseante o caminante es que, salvo que conozcas muy bien la ciudad, el saber de antemano si vas a tener que enfrentarte a una pared en tu recorrido es algo parecido a una lotería. Y es que los mapas de bolsillo todavía no se hacen con relieve.

En todo caso es un buen ejercicio. Pero p*** la gracia que tiene encontrarse al Everest a la vuelta de la esquina en cuanto te despistas :P

2 comentarios:

Patch dijo...

Ya verás las risas que te echas cuando al final acabes eligiendo la ruta para ir de un sitio a otro sólo en función de si hay una cuesta o si no la hay. Yo acababa dando unos rodeos estupendos en Siena para no subir cuestas. No sé si esa opción existe en guirilandia...

Anónimo dijo...

Los únicos rodeos que se pueden tomar son los que, precisamente, te llevan a otras cuestas.

Estoy jodido. Básicamente.