10 sept. 2007

El servicio de atención al cliente de AT&T

La semana pasada fue mi mujer y hoy me ha tocado el turno a mí. Ella estuvo a punto de sufrir un colapso nervioso ante la tardanza en contactar con un operador en primer lugar -después de estar colgada del sistema automático durante un puñado de minutos- y luego por la ineficiencia y rigorismo -por las estúpidas preguntas que tuvo que contestar para asegurar que era ella y no otra persona la que llamaba-.

Simplemente queremos activar el servicio de contestador en el teléfono (tenemos la línea contratada con AT&T). Después de estar diez minutos "dialogando" con el operador automático he estado esperando media hora por un operador hu-ma-no. Cuando finalmente se ha materializado al otro lado del auricular, la operadora -una señora mexicana muy amable- me ha... reenviado a otro número de teléfono.

He aprovechado para colarle otra queja: lo que iba a ser una espera por el servicio de Internet de 3 días ya va para seis. Muy voluntariosa, ha buscado en el sistema informático para constatar lo que ya yo sabía: LLEVAMOS ESPERANDO EL DOBLE DEL TIEMPO PROMETIDO.

Lo dicho, en España somos capaces de hacer las cosas igual de mal que en Estados Unidos.

No hay comentarios: